El único autoservicio de Tarumá, en Misiones, crece de la mano de Sigamos Abiertos

07/12/2021

Rubén y Érica están al frente del autoservicio “La Luna y el Sol”, que abastece a las 280 familias de la zona. Para seguir creciendo y mejorar el comercio, ellos participan del programa de capacitación virtual y gratuito que llevamos adelante junto a Fundación INCOTEDES para brindarles herramientas digitales y nuevas formas de encarar el negocio a los referentes de kioscos y almacenes de todo el país, uno de los rubros más afectados por la pandemia.

“Empecé de cero”. Así resume Rubén Michale el inicio de su camino como comerciante. Desde Tarumá, una colonia del centro de la provincia de Misiones en la que viven 280 familias, Rubén cuenta que empezó a trabajar como vendedor ambulante; luego vivió en Buenos Aires, donde se dedicó a la venta directa; y finalmente volvió a Misiones y recorrió comercios puerta a puerta, esta vez, con productos de bazar. A su regreso, conoció a Érica Biczyk, con quien desde hace doce años lleva adelante el autoservicio “La Luna y el Sol”.

“Ella tenía un kiosquito en este barrio, y yo venía de visita para hacer ventas”, recuerda. Con el tiempo decidieron empezar una vida juntos, quedarse en Tarumá y apostar al kiosco, que pronto se convirtió en autoservicio y hoy es un lugar de referencia para los vecinos. “Antes la gente iba a hacer sus compras a Montecarlo, que queda a 25 kilómetros de distancia. Viajaban medio día para comprar y volver”, relata Rubén.

Siempre dispuesto a aprender y mejorar, Rubén aplicó varias de las estrategias que había descubierto como vendedor en su negocio: “Veía las diferencias en las formas de trabajar de un supermercado y un kiosco, y me llamaba la atención cómo eso repercutía en las ventas”. Por eso sumaron ofertas y promociones, y siguieron expandiéndose: agregaron verdulería y carnicería. En esa transición en la que convirtieron el kiosco en autoservicio también pasaron a ser el “primer cliente amigo de Coca‑Cola” en Tarumá, y consiguieron la atención de un vendedor oficial.

“Nuestro primer gran logro fue tener, hace unos cuatro años, la heladera de Coca‑Cola”, asegura Rubén, y agrega: “Empezamos a ofrecer los productos que la gente veía en la tele y a seguir al pie de la letra las sugerencias de los vendedores sobre cómo, por ejemplo, ubicar las gaseosas”.

Fue justamente un vendedor quien le propuso a Rubén que se sumara a Sigamos Abiertos, el programa gratuito de capacitación a distancia que ofrece Coca‑Cola Argentina junto con Fundación INCOTEDES para colaborar a darle un mayor impulso al negocio de kioscos y almacenes. “El curso nos dio el respaldo profesional que nos permitió asentar más lo que veníamos haciendo”, explica. Y menciona Atención al Cliente y Finanzas entre sus módulos preferidos. “Antes sólo usábamos el pizarrón para comunicar, y gracias a las clases empezamos a ver cómo funcionaba WhatsApp, WhatsApp Business, e hicimos un listado de difusión”, resalta.

Con todo, lo que más disfrutaron Rubén y Érica fue comprobar que otros comerciantes enfrentaban los mismos desafíos que ellos: “Nosotros estamos en una colonia en la que viven 280 familias, pero al compartir el curso con gente de Córdoba, Salta, Jujuy pudimos ver que la manera de manejar el negocio es muy similar en cualquier parte del país”, reflexiona Rubén. Y concluye: “Con los cambios que atraviesa el mundo, no podemos quedarnos solo con lo que tenemos. Ojalá mucha más gente pueda aprovechar esta posibilidad de aprender porque en el día a día se notan los resultados”.

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