Hombre con edificio con mural de Coca-Cola de fondo Conocido artísticamente como Monk, Andrés Gorosin fue quien creó con pintura ecológica las tres obras que ya se pueden ver frente al shopping Unicenter.

Conocé a Monk, el artista que pintó los “Murales que respiran” de Coca‑Cola

4/4/2022

Se llama Andrés Agosín, pero el pseudónimo con el que rotula sus murales es Monk. Nació en Viña del Mar, Chile; se crió en Buenos Aires y en esta misma ciudad se convirtió en miembro de una generación que llevó el arte de las galerías a las calles, combinando el street art y las intervenciones en vivo.

Artista plástico, diseñador gráfico y director de arte, Monk ya dejó su marca personal en varias  paredes de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, y desde hace pocos días tres de sus últimas creaciones se pueden apreciar desde la Autopista Panamericana, cerca del acceso Norte a la Ciudad de Buenos Aires: se trata de los “Murales que respiran” más grandes de Sudamérica, una iniciativa de Coca‑Cola Argentina y la empresa de comunicación y medios Bambú Sustentable.

Con el abrazo y el encuentro como protagonistas, los murales fueron realizados sobre las medianeras de tres edificios. “Los hicimos con una pintura fotocatalítica, que es ecológica porque absorbe el dióxido de carbono del ambiente y devuelve el aire limpio; es como una fotosíntesis de pintura”, explica Monk. Y agrega: “Además de embellecer un poco y comunicar la nueva campaña de Coca‑Cola, ‘Magia de Verdad’, estos murales lo que hacen es absorber la contaminación de la autopista; básicamente, funcionan como si fueran un árbol”.

Para Monk, una de las cosas que más lo atrajo de la propuesta fue, justamente, ese aporte ambiental. “De hecho, bastantes de mis obras retratan animales y naturaleza. Esto está muy perfilado a lo que me gusta y a lo que busco, así que es un plus, la verdad”, aclara.

Cuatro hombres con edificios con mural de Coca-Cola de fondo Conocido artísticamente como Monk, Andrés Gorosin fue quien creó con pintura ecológica las tres obras que ya se pueden ver frente al shopping Unicenter.

El desafío le llegó por partida triple, no sólo por tratarse de un tríptico, sino además por haberse convertido en la obra urbana más grande que realizó hasta el momento (cada una de las medianeras tiene 840 metros cuadrados), por ser la primera vez que trabaja en altura con arnés, balancín y mucho compromiso físico; y por el cuidado especial que debió tener a la hora del planteo del diseño y la perspectiva. “Cuando uno tiene la pared cerca, no sabe muy bien lo que está dibujando, entonces, la grilla y el boceto son muy importantes. También hay que tener en cuenta el tema del desgaste físico y de la logística, porque hay que subir con una cantidad de pintura y las brochas, entre otras cosas”, describe.

El desarrollo de las obras le llevó todo un mes y contó con la asistencia de cuatro muralistas más un suplente. “Estoy súper feliz de realizar una obra tan grande y que esté a la vista de tanta gente. Para todo el que entra o sale de la Ciudad todos los días está buenísimos poder ver una obra de arte en lugar de una publicidad tradicional. Me parece que suma y más si se tiene en cuenta el factor ecológico y ambiental que aporta”, concluye Monk.