El plan de coca‑cola para cuidar y conservar el agua

Descubre el compromiso de Coca‑Cola con la conservación del agua y sus proyectos en España para proteger zonas de alto de valor ecológico

Pocos dudan hoy de que la economía del futuro debería ser verde, pero en este nuevo modelo productivo hacia el que vamos avanzando poco a poco para combatir la más grave de las crisis, el cambio climático, hay otro color: el azul del agua. Y es que el uso responsable de este recurso es fundamental para una economía sostenible.

Es por ello que Coca‑Cola lleva años comprometida con la protección de los recursos hídricos. Y es que el agua es el ingrediente principal de sus bebidas, además de usarla en su cadena de suministro agrícola y en el proceso de fabricación de los productos. Por todo ello, la gestión responsable de este líquido esencial es un imperativo y una prioridad para la compañía.

Así lo constata su nueva estrategia global de protección del agua para 2030, centrada en tres pilares: mejorar la eficiencia utilizando agua regenerada en las operaciones de embotellado; recuperar el estado de todas aquellas cuencas hidrográficas consideradas prioritarias; y aumentar la resiliencia de las comunidades locales, apoyando su acceso al agua potable y al saneamiento, y ayudándolas a adaptarse a las consecuencias del cambio climático.

De este modo, la compañía trabaja para proteger las fuentes de agua que utiliza, reducir su consumo en la fabricación de sus productos, reciclarla para su reutilización y devolver a la naturaleza más agua de la que contienen sus bebidas a través de diversos proyectos en zonas de gran valor ecológico.

Protección de las fuentes de agua

Lo primero que hace Coca‑Cola antes de construir una fábrica es evaluar el estado de los recursos hídricos del territorio en el que se pretende instalar. En ese análisis se valora la cantidad y la calidad del agua, así como los posibles riesgos derivados de fenómenos meteorológicos extremos o desastres naturales, siguiendo una metodología propia.

Identificadas las vulnerabilidades, se elabora un plan específico de protección de esas fuentes de agua. El objetivo es garantizar su disponibilidad para las comunidades locales y asegurar la viabilidad de la planta. Por otro lado, todas las fábricas que ya están en funcionamiento se analizan constantemente para ajustar sus planes de conservación del agua si fuera necesario.

Uso eficiente del agua en la fabricación de las bebidas

Protegidas las fuentes de agua, los esfuerzos se centran en hacer un uso responsable de este recurso natural, parte fundamental de Coca‑Cola. Y es que aproximadamente el 90% de una Coca‑Cola es agua. Además del agua que se mezcla con el jarabe para crear la bebida, hay que tener en cuenta que también se utiliza agua en el proceso de fabricación. En 2010, la compañía empleaba 2,17 litros de agua por cada litro de bebida que fabricaba, incluida el agua contenida en la botella. Hoy, se ha reducido ese ratio a 1,83 litros, y el objetivo para el año 2025 es mejorar la eficiencia en el uso del agua en un 20% con respecto al dato de 2010.

Pero, aparte del agua que lleva la propia bebida, ¿en qué se emplea el agua?

En primer lugar, sirve para lavar los envases. Las botellas de vidrio de los bares, cafeterías y hoteles son retornables, por lo que pueden usarse decenas de veces. Para ello, por supuesto, hay que dejarlas completamente limpias. Esto se realiza en grandes máquinas llamadas lavadoras de botellas, donde agua a alta temperatura y detergente las dejan aptas para ser rellenadas. Eso sí, todas pasan primero por una inspección electrónica para asegurarse de que han quedado perfectamente higienizadas. Estas lavadoras enormes y muy costosas fueron diseñadas hace años, así que se han hecho algunos ajustes, como por ejemplo en los inyectores, para lograr rebajar el consumo de agua de manera significativa.

Pero los envases no rellenables, como las latas o botellas PET, también se lavan antes de llenarse, aunque este proceso necesita mucha menos agua. De hecho, las botellas PET se soplan en la propia planta, sustituyendo el consumo de agua por el de aire para limpiarlas, mientras que las preformas vienen limpias del proveedor. No obstante, sí se enjuagan y, como el agua utilizada en este procedimiento sigue teniendo una buena calidad, con un pequeño tratamiento se vuelve a usar en otros procesos.

Precisamente, la reutilización del agua, junto con la mejora de los procesos de lavado de los envases, son las dos principales vías que utiliza Coca‑Cola para reducir el consumo de agua en la producción de las bebidas. En conjunto, las acciones desarrolladas desde 2010 han permitido disminuir un 15,91% el consumo de agua.

También se utiliza agua para los procesos de pasteurizado que algunas bebidas, como los zumos, Aquarius o Nestea, requieren. En este caso, se emplea a altas temperaturas para garantizar la calidad de la bebida.

Por otra parte, las plantas de Coca‑Cola usan el agua para otras labores de higiene, como la limpieza de las líneas de envasado y de las salas donde se producen los jarabes. Al ser una industria alimentaria, este proceso debe ser absolutamente higiénico y está estrictamente controlado.

¿De dónde proviene el agua que consume Coca‑Cola?

El agua de las plantas de Coca‑Cola en España procede generalmente de la red pública municipal de agua potable. Solo algunas plantas la obtienen también de acuíferos. Eso sí, en todas ellas el agua es tratada para garantizar la misma calidad y características físico-químicas.

En cuanto al agua mineral Aquabona, esta nace en cuatro manantiales: Santolín (Burgos), Fuenmayor (Teruel), Peña Umbría (Valencia) y Fontoira (Lugo), cuyas aguas presentan una composición similar, pues son de mineralización débil y con un bajo contenido en sodio. Por su parte, el agua mineral Vilas del Turbón, también con las mismas características que las anteriores, procede del manantial Vilas en el macizo del Turbón, en la comarca aragonesa de Ribagorza (Huesca). En este sentido, el manantial del que procede el agua de cada botella está claramente indicado en la etiqueta.

Coca‑Cola en España da mucha importancia a proteger estos acuíferos, y dispone de programas hidrogeológicos completos destinados a preservar el propio manantial, asegurar su regeneración y, al mismo tiempo, garantizar la calidad del agua que envasa.

El compromiso de Coca‑Cola con el agua

Como veíamos antes, en la actualidad Coca‑Cola en España emplea 1,83 litros de agua para producir un litro de bebida. De ellos, un litro va en la bebida como ingrediente y el otro 0,83 se utiliza en los procesos de limpieza de los envases y mantenimiento de las plantas.

La parte del agua utilizada para higiene y mantenimiento se devuelve directamente después de depurarla. En algunos casos, se conduce a depuradoras municipales, donde se junta con el resto del agua consumida por la localidad y se limpia para devolverla a un río o al mar. En otros casos, se vierte directamente a un cauce natural. En este caso, el agua, además de depurarse, se trata para garantizar que pueda albergar vida acuática y sea totalmente seguro mezclarla con el resto del torrente natural.

Por lo que respecta al agua que va en la propia bebida, Coca‑Cola se propuso en 2010 devolver a la naturaleza el equivalente al 100% del agua contenida en sus bebidas para 2020.

En 2015, cinco años antes de lo previsto, la compañía logró cumplir esta meta a nivel global, convirtiéndose en la primera empresa de la lista Fortune en alcanzar un objetivo de reabastecimiento de agua tan relevante. A escala local, en 2021 Coca‑Cola en España devolvió a la naturaleza 3.669 millones de litros de agua, el 242,3% en zonas con estrés hídrico.

Pero, ¿cómo logra reponer cada gota de agua que va en los envases? Lo hace a través de diferentes actuaciones y proyectos medioambientales en colaboración con ONG, universidades, institutos tecnológicos, organismos públicos y otros agentes expertos en la conservación del agua.

En todos ellos, si bien la reposición de agua es la meta principal, también se buscan otros muchos beneficios, como la captura de carbono, la protección contra inundaciones, la mejora de la calidad del agua y de la biodiversidad, o asegurar el suministro de materias primas y un impacto económico positivo en el entorno. Como a menudo resulta difícil medir estos efectos, Coca‑Cola ha desarrollado una metodología capaz de cuantificar tales beneficios en términos ambientales y socioeconómicos.

Concretamente, desde 2009 la compañía ha desarrollado 10 proyectos para proteger entornos de gran valor ecológico, de los que ocho siguen activos. Son estos:

Ayudando a recuperar el estuario del Guadalquivir

A principios de 2018, Coca‑Cola en España y WWF -con la que mantiene una colaboración histórica- pusieron en marcha el proyecto Misión Posible: Desafío Guadalquivir para mejorar la cantidad y la calidad del agua en el estuario del Guadalquivir a través de dos intervenciones principales. Por un lado, hacer un uso más eficiente del agua en las fincas de cítricos de la provincia de Sevilla y, por otro, recuperar una de las marismas más características del estuario, ubicada en Trebujena (Cádiz).

Entre 2018 y 2022, se logró el ahorro de 3.552 millones de litros de agua en el cultivo de cítricos, así como restaurar seis hectáreas de la marisma de Adventus, recuperando parte de los humedales tradicionales del estuario del Guadalquivir, considerados como uno de los ecosistemas más valiosos y amenazados de España.

Recuperando el agua de tres fuentes emblemáticas de La Bureba Burgalesa

El agua es de vital importancia en la comarca de La Bureba en Burgos. Los numerosos manantiales que la riegan no solo han convertido la naturaleza en puro espectáculo, sino que tradicionalmente han servido de aprovisionamiento clave para el ganado y los agricultores de sus abundantes campos de cereales. Hoy, sin embargo, muchas de estas fuentes naturales están seriamente afectadas por la vegetación, reduciendo drásticamente su caudal e incluso desapareciendo por completo.

Esa es precisamente la situación en la que se encontraban tres fuentes de La Bureba cercanas al Manantial de Santolín, que Coca‑Cola en España gestiona a través de su marca Aquabona -la Fuente de La Cueva, en Quintana-Urria, la Fuente de Tresanjuan, en Rojas, y la Fuente de La Villa, en Poza de la Sal- y que gracias a este proyecto de restauración han recuperado su esplendor y su caudal de agua. 

Miles de plantas para crear un filtro verde y mejorar el agua de la Albufera de Valencia

Con el esfuerzo conjunto de administración, universidades, ONG y Coca‑Cola, se ha logrado que un humedal creado artificialmente a partir de unos antiguos campos de arroz, el llamado Tancat de la Pipa, sea capaz de actuar como depuradora natural del agua eutrofizada que entra a la laguna del Parque Natural de la Albufera de Valencia y, en última instancia, al mar Mediterráneo.

Mediante la plantación de más de 25.000 ejemplares de siete especies de plantas acuáticas, Coca‑Cola en España ha contribuido al tratamiento de millones de litros de agua al año desde 2013. En 2020 se trataron 1.436 millones de litros de los 3.000 que circulan anualmente por el Tancat de la Pipa.

Restaurando la desembocadura del río Guadalhorce en Málaga

Este proyecto en la desembocadura del río Guadalhorce (Málaga), declarada Paraje Natural en 1989, aprovecha aguas residuales depuradas para restaurar los humedales que, desde hace años, son el hogar de aves migratorias en su camino hacia África, así como para fomentar la biodiversidad en la zona. El objetivo es hacer llegar gradualmente hasta los humedales un total de 650 millones de litros de agua.

 

Un nuevo sistema de reforestación para proteger el agua en los montes de Teruel

Esta iniciativa consiste en la reforestación controlada de un monte devastado por el fuego en la zona de las Cuencas Mineras de Teruel para asegurar el suministro de agua y proteger ríos y acuíferos. Parte de la premisa de que la vegetación influye en la disponibilidad de agua y, cuanto más densa es la cobertura forestal, más agua consume dicho bosque, por lo que hay que manejar la vegetación.

A finales de 2016, esta innovadora forma de gestionar la tierra había conseguido recuperar 471,9 millones de litros de agua. En 2017 se recuperaron otros 471,9 millones y en 2018 -año en el que finalizó el proyecto- 629,2 millones. Con un mantenimiento adecuado, se espera recuperar cantidades similares en años sucesivos (en 2020 se recuperaron 629,2 millones de litros de agua).

Agua para restaurar el equilibrio de La Vall d'Uxó

Este proyecto en La Vall d'Uxó, en Castellón de la Plana, ha conseguido la regeneración de un acuífero sobreexplotado y salinizado por intrusión marina mediante la recarga artificial de más de 500 millones de litros de agua. La consecuencia directa ha sido mejorar la disponibilidad de agua dulce para consumo agrícola en una zona que agrupa a unas 4.000 familias de agricultores.

Un corredor verde para reconectar el entorno del río Besós en Barcelona

Coca‑Cola trabaja desde hace años en Cataluña manteniendo el nivel de agua de la Laguna de Can Fenosa, lo que ha permitido recuperar especies acuáticas y la fauna avícola. Cada día, miles de litros de agua depurada son enviados a la laguna desde la planta de Coca‑Cola situada entre Martorelles y Montornès del Vallés. 

Además, se ha construido un corredor verde que une dos ambientes antes separados: la fauna y la flora del parque de la Serralada de la Marina, en la sierra Litoral, con el río Besós, lo que permite el movimiento de un amplio abanico de especies animales, desde pequeños invertebrados hasta grandes mamíferos. En total, en 2020 se aportaron 121,2 millones de litros de agua para mantener la laguna y el corredor verde.

Tecnología para enseñar a salvar las Tablas de Daimiel

Coca‑Cola y WWF trabajaron entre 2012 y 2017 con comunidades de regantes del acuífero 23 de La Mancha -que permite formaciones de alto valor ecológico como las Tablas de Daimiel y se encuentra sobreexplotado- para que mejorasen sus técnicas de riego. Concretamente, les ofrecieron tres herramientas gratuitas de asesoramiento que les permiten ahorrar agua sin que sus cosechas pierdan calidad, a la vez que aseguran el futuro de los humedales.

Tras la implantación gradual de las tres herramientas, en 2016 se logró reducir el consumo de agua en 1.161 millones de litros, y se espera que, por sí mismas, las cooperativas y comunidades de regantes mantengan parte de ese ahorro. En 2020, por ejemplo, se consiguieron ahorrar 337,25 millones de litros de agua.

Ahorrar agua y fertilizantes en el cultivo de cítricos en España

Con el proyecto Cítricos Sostenibles, se ha pretendido que los productores de cítricos en España, ya fueran o no proveedores de Coca‑Cola, pusieran en marcha prácticas sostenibles para ahorrar agua y disminuir las emisiones de CO2 con el uso de menos fertilizantes. Así, en 2020 el ahorro conseguido fue de 676 millones de litros de agua en 750 hectáreas de cultivo.

La iniciativa se enmarca en la búsqueda de la sostenibilidad en toda la cadena de valor de Coca‑Cola, con un impacto transversal en tres de las cuatro prioridades de su estrategia ambiental: agua, emisiones y agricultura sostenible.

Formar a los agricultores para ahorrar agua en el cultivo de frutos rojos en Huelva

Del agua dependen tanto el entorno de Doñana como la actividad agrícola de la zona, dedicada en buena parte al cultivo de fresas y frutos rojos. Precisamente, para ahorrar agua en el cultivo de frutos rojos en Huelva, líder a nivel europeo en la producción de fresas y la mayor exportadora mundial, entre 2016 y 2020 se desarrolló en esa provincia el proyecto Ferdoñana.

El objetivo principal fue lograr una mejora de al menos el 20% en la eficiencia en el uso del agua en el cultivo de fresas, frambuesas, arándanos y moras gracias a la aplicación de tecnología puntera y a la formación de los agricultores en prácticas de riego más eficientes. En 2020 se lograron recuperar 225,4 millones de litros de agua.

Proyectos financiados por The Coca‑Cola Foundation

Regenerar el 100% del agua utilizada en las plantas en zonas con estrés hídrico

Junto a todas estas acciones, Coca‑Cola en España se ha comprometido a reponer y regenerar el 100% del agua que utiliza en las plantas situadas en zonas de mayor estrés hídrico para 2030. Es el caso de las ubicadas en Sevilla y Tenerife.

Así, por ejemplo, en la fábrica de Tacoronte, en Tenerife, las aguas residuales que se vierten a la depuradora de Valle de Guerra, tras el tratamiento adecuado, se someten a un proceso de electrodiálisis para reducir el contenido de sales disueltas. De este modo, el agua se puede reutilizar en el riego de cultivos. 

En el caso de Sevilla, donde existe una gran demanda de recursos hídricos por parte de los agricultores, se están implementando también iniciativas de este tipo para incrementar la disponibilidad de agua para el riego.

Última actualización: 05/07/2023